miércoles, 4 de enero de 2017

De como peleo y me lleno de dudas

Sólo necesito sacarme esto de encima, para estar más tranquila no más. 

Hace un par de horas tuve una pelea horrible con mi papá. Nos tratamos mal, nos dijimos cosas pencas y subí a encerrarme en mi pieza con mucha pena y llorando mucho. Fue tan penca la situación, el haber llegado una vez más a ese punto y no hacer nada para evitarlo. Es que simplemente ya no podía más de la rabia, ya no podía aguantar ver que cada cosa que decía provocaba el efecto contrario a lo que estaba buscando o simplemente rebotaba y parecía que nunca la hubiese dicho. Ya no sabía como conciliar la situación y simplemente exploté. Me carga hacerlo, me carga gritarle a mis viejos, sobretodo a mi papá. Que manera de sentirme culpable en este momento, porque sé que actué mal, porque sé que podría haber abordado el problema con otra perspectiva, con otra disposición... pero al mismo tiempo recuerdo todo lo que me dijo y me da rabia, me da rabia sentir que nunca ha reflexionado sobre esta dinámica de mierda que tenemos, de estar siempre a la defensiva. No me gusta sentir que tengo que estar evitando una pelea cada vez que estamos los cuatro. Ya me aburrí del juego de tomar bandos, el cual nadie ha dejado de jugar. A veces me gana la impotencia, porque sé que podríamos llevarnos mejor, sé que podríamos estar más tranquilos los unos con los otros... pero al mismo tiempo siento que nadie quiere ceder su lado, dar un paso al costado y mostrar un poco de vulnerabilidad, un poco de ganas de que las cosas cambien un poco. Por lo mismo he optado por distanciarme, por no estar, por no hacer tan míos los problemas de mis viejos -porque eso son en el fondo, problema de ellos- pero tampoco sé si estoy haciendo lo correcto.

Me gustaría sentir que están poniendo de su parte, porque eso me daría más ganas de hacerlo yo también y no optar por alejarme. Al final, la familia la hacemos los cuatro, ¿cierto? Se supone que si. Entonces, ¿por qué no dejan el juego de quién es el más fuerte, quién es el que tiene más la razón de una vez por todas? Aburre, da pena y frustra, de verdad. Yo no quiero estar compitiendo constantemente o tratando de adoptar una actitud conciliadora todo el tiempo, en función de evitar peleas. Se supone que la familia es el lugar donde podemos ser vulnerables, ser nosotros, ser no más y punto. No es el lugar donde tenemos que seguir compitiendo, donde tratar de cagarnos al otro o donde demostrar que el otro está equivocado... o por lo menos así lo pienso yo. 

No sé qué hacer ahora. No sé si pararme, salir de mi pieza e ir a pedir disculpas... porque siento que estoy traicionando y haciendo como que nada pasa al adoptar esa actitud ¿Y si mejor no hago nada? No lo sé.

Cambio y fuera, kkkkkjjjj.

miércoles, 28 de diciembre de 2016

De lo que fue el 2016

El 2016 fue un año bacán para mi. A pesar de que mundialmente ocurrieron cosas nefastas y no quiero sonar desconsiderada respecto a muchas muertes y muchos acontecimientos penca, no puedo negar que fue un buen año. 

Pude viajar a competir -que era algo que quería hacer hace mucho tiempo-, terminé mi carrera, tuve una práctica profesional bastante exitosa y que me hizo darme cuenta de que tengo dedos para el piano y que si logré algo con cuatro años y medio de formación "sociológica"; consolidé muchas amistades y estoy lograr, poco a poco, dejar ir a otras. Por las que duela, a veces el amor no todo lo puede y hay que dejar ir, porque se vienen nuevas cosas en la vida y todos estamos en etapas distintas. Si bien es algo que aún no logro meter bien en mi mindset, este año al menos logré asimilarlo. Fue un año de muchas victorias personales, de cerrar etapas y de darme cuenta de lo que soy capaz, lo cual me alegra mucho. En todas esas victorias me vi rodeada de gente orgullosa de mi, que compartía los mismos logros, que me acompañó en el camino y me apoyó. No puedo más que agradecida con elles, porque me hicieron feliz y porque puedo compartir mi vida con elles y estar en las suyas.

Creo que el balance es positivo, sin lugar a duda. Sin embargo, no puedo negar que parto este año 2017 con incertidumbre. El haber cerrado la etapa universitaria necesariamente significa el inicio de mi etapa laboral, lo que -como ya he dicho antes- me produce demasiada ansiedad, porque es algo que puedo controlar, pero hasta cierto punto. La verdad es que me da miedo. Si bien sé que tengo habilidades, me da miedo fallar, me da miedo ser not good enough, me da miedo lo que venga. Me siento muy insignificamente todavía, cuando converso con gente más grande y que lleva más tiempo en este mundo. Siento que me falta calle, siento que la voy a cagar. No puedo hacer caso omiso a esas emociones, aunque sean lo más normal del mundo. Me gustaría poder tener el control de la situación, poder saber que voy a trabajar bien y voy a poder hacer las cosas que quiero hacer -al corto plazo por lo menos, porque tampoco tengo mucha claridad-, pero sé que no puedo asegurarme todo. 

Seguramente esta entrada se lee muy estúpida hasta este punto. Me leo y me doy risa... pero en el fondo es lo que me pasa. No quiero ser menos, eso es todo. ¿Menos que quien? ¿Menos que qué? La verdad es que no sé. Probablemente son estándares que yo misma fijo y que solo están en mi cabeza. 

Espero que el año 2017 parta bien para todes, en todos los aspectos y que de una vez por todas derroquemos el patriarcado. Sería bacán, aunque sea mucho pedir.

Cambio y fuera, kkkkkjjjjj.

martes, 18 de octubre de 2016

De como es todo muy rápido

No quiero forzarme a escribir, a que salga un texto largo y hermoso. No quiero forzar lo que tengo que decir. Mañana me titulo, qué brigido como pasa el tiempo. Ya salí de la universidad, soy socióloga, algo que siempre quise ser (desde que me empezó a gustar la carrera, para ser exacta) pero que nunca pensé que llegaría el día de serlo. Qué raro se siente. Me siento hasta ajena. Siento que tengo que empezar a moverme, empezar a hacer lo que sea, validarme a mi misma en mi profesión. Qué paja, lo pienso y qué paja. No quiero tener que hacerlo. Es que todo es muy rápido. 

Creo que tengo que disfrutar esto primero, antes que cualquier otra cosa. Sin embargo, pensar tanto en el futuro no me deja hacerlo tan bien como debería. 

Cambio y fuera, kkkkjjjjj.

lunes, 18 de abril de 2016

Del mundo laboral

Creo que lo mencioné en mi entrada anterior, pero empecé el mes pasado (Marzo) mi práctica profesional y siento que tengo que referirme a todo lo que eso me provoca, por son como sentimientos encontrados. 

Por una parte, me encanta estar terminando la universidad, porque siento que se abren muchas puertas más que hace tiempo que quería que se abrieran, como el irme a estudiar a afuera y vivir en otro país por un tiempo. Es que... el solo hecho de pensarlo hace que se me revuelva la guata de emoción. No estoy diciendo que sea una buena experiencia per se, pero es una experiencia que nunca he tenido y que de verdad quiero vivir. Además -alerta de comentario cliché- me carga Chile en este momento. No su gente, no sus paisajes y maravillosos lugares, pero me carga cómo se maneja el país. Está lleno de asquerosxs de mierda que lo único que hacen es robar plata y llenarse los bolsillos de avaricia, poder y más dinero... y de verdad me gustaría alejarme un poco de eso. No digo que no vaya a existir lo mismo en otro lugares (de hecho, si me voy a vivir afuera me gustaría que fuera un país anglosajón... y esxs giles tienen historia larga de corrupción y tonteras), pero me gustaría ver de qué me estoy perdiendo y volver con herramientas que me permitan hacer algo por este país de mierda, porque obviamente voy a volver, soy muy mamona como para no hacerlo. 

También me encanta el poder acercarme cada vez más a ganar mi plata, a tener mis cosas, aunque ahora no me estén pagando ni un puto peso y me sienta terriblemente explotada (no por la cantidad de trabajo, sino porque me parece poco ético no pagarle a alguien por hacer un trabajo, independiente de si salió ayer o hace 500 años de la universidad). Me gusta la idea de poder tener mis cosas, de no pedirle más plata ni a mi mamá ni a mi papá, porque a los 23 años de vida que tengo... puta que se siente barsa andar pidiéndole mesada a tus papás. Además, se viene la universidad de mi hermano, se vienen muchos más gastos para mis queridxs padres... ser una carga menos de verdad es una situación a futuro que espero que llegue pronto. Me gusta también el poder regalonear a mis papás, a mi pololo, etc. Comprarles cosas, regalarles algo o simplemente poder dividir una cuenta de restaurant por la mitad y no pasar sólo 1/5 me haría muy feliz, y me dejaría tranquila.

Sin embargo (tenía que hacer un pero en toda esta maravilla), ambos dos puntos que mencione anteriormente y que me gustan mucho me dan miedo al mismo tiempo. Bueno, no sé si miedo es la palabra exacta pero... ansiedad. Con toda la maravilla vienen responsabilidad e incertidumbre. Porque sí, me quiero ir a vivir afuera, pero ¿cómo voy a vivir afuera? ¿podré pagar todo? ¿me voy a ir sola o con mi pololo? ¿con quien voy a vivir? ¿me va a gustar? Es inevitable que surjan dudas... pero realmente prefiero no calentarme mucho la cabeza con eso, porque sino mis niveles de ansiedad van a subir demasiado y no, nadie quiere eso. Otra cosa que me preocupa caleta es la monotonía, es vivir para trabajar. O sea... me gusta mi carrera, me encanta la sociología... pero también me gusta dibujar, bailar, hacer ejercicio, cantar, salir, explorar, etc.... y no quiero que todo mi tiempo y energías se vayan en trabajar. Es más, me rehúso rotundamente. Por lo mismo, he tratado de practicar más mi dibujo (porque dibujar siempre ha sido uno de mis sueños frustrados), al menos una o dos veces por semana; he tratado también de no dejar de ir a entrenar por más paja que me de, primero porque se viene el Panamericano y segundo porque no no más. Se me viene a la mente una conversación que tuve con mi pololo cuando recién empezó a trabajar, en la cual me decía que se rehusaba a que su día terminada después de ir a trabajar, por lo que SIEMPRE se empujaba a si mismo a ir a entrenar o hacer otra cosa, por más en la mierda que estuviera. Al final, aunque cueste, creo que el hacer tu vida... porque en el fondo eso es, tener una vida aparte de producirle a alguien, repercute de forma positiva en ti... te hace una persona menos miserable, con una vida más significativa... al menos eso quiero creer.

En fin... la práctica me ha hecho pensar caleta en mi vida en este último tiempo y la verdad es que la estoy disfrutando harto. Siempre hay bajos, como el hecho de que toda la pega que llevaba hecha hasta ahora la voy a tener que hacer de nuevo y estoy perdiendo el tiempo aquí, escribiendo... pero puta, son detalles. 

Creo que mejor me voy a leer... o a dormir en su defecto, kkkkkjjjjjjj.

PD: Valgo mierda "cerrando" mis entradas, perdón ser que estas leyendo... si es que existes.

domingo, 20 de marzo de 2016

De como termino haciendo cosas que nunca pensé que haría.

Así es, una cambia constantemente a lo largo del tiempo y a veces mirar hacia atrás y comparar lo que una es ahora versus lo que fue, es cuatico. Para mi, hace fácil cinco años atrás, el deporte no era un tema, me cargaba hacerlo y nunca sentí que tuviera que incorporarlo a mi vida... discurso absolutamente distinto al que podría estar dando ahora, en que llevo casi tres años practicando tae-kwon do y estoy en medio de la preparación para ir a competir a un panamericano a Buenos Aires. 

Quien lo diría, ¿verdad? Todavía me es un poco extraño el momento en tomé la decisión de ir, quizás porque nunca me paré y dije "sí, voy", pero en el fondo sabía que este sería un momento propicio considerando que estoy ad portas de terminar mi carrera y en el futuro tendría que preocuparme de trabajar, de irme a estudiar, de otros proyectos futuros que me mantendrían ocupada. Entonces, sabía que tenía que tenía que hacerlo ahora. Y la verdad es que ha sido... ¿extraño? Hay cosas frente a las cuales aún me siento lejana, como preocuparme de lo que como o no, de mantener un peso en particular para poder estar en la categoría en la que me siento más cómoda combatiendo (porque, creanme, en una patada o en un puño se sienten los dos o tres kilos de diferencia con la otra competidora). En realidad, la cuestión de las comidas en particular me ha sido extremadamente difícil, y creo que es lo que más me preocupa en realidad. Lo físico lo disfruto, el entrenar seis veces a la semana me encanta. Me canso... si, caleta, pero me encanta. En este momento, no sé si en mayo siga con el entusiasmo que tengo actualmente, pero eso no me tiene muy preocupada, el tema de la comida si.

Me es difícil no engañarme a mi misma, me es difícil preocuparme de lo que como porque, en realidad, jamás en mi vida lo he hecho. Tengo un metabolismo relativamente rápido, nunca he sido gorda ni nada por el estilo, la cuestión de la comida no ha sido tema para mi en cuanto a lo estético (porque en temas de salud, desde que soy intolerante a la lactosa he tenido que ser más precavida con lo que como por razones obvias), por lo que esto de cuidarme en pos del deporte, es toda una experiencia para mi. Y la verdad es que me complica, y harto. Como ya dije, me es difícil dejar de engañarme, aún no me acostumbro a pensar de qué forma va a afectarme lo que estoy comiendo o no... no sé, es una paja a ratos. 

Y no es que no tenga voluntad para hacer... ¿o quizás si es un tema de voluntad? La verdad es que no sé. Sólo se que me cuesta. Creo que es una cuestión con la que, con tiempo, comenzaré a lidiar mejor.

Sólo quería escribir como voy con todo esto del Panamericano, y creo que lo seguiré haciendo... kkkkjjjjjj.

martes, 8 de marzo de 2016

De como vuelvo.

Oh, que brigido escribir aquí después de tanto tiempo. Ya pasó un año y varios meses desde la última entrada y una conversación banal con mi amigo Vicente hizo que crecieran un poquito las ganas de volver a revivir este blog como lo que siempre ha sido, un lugar para sacarme lo que pienso de encima, de exteriorizar ese ser mío tan ansioso, paranoico y bueno para divagar. Con una esas características me parece que es algo completamente necesario. La verdad es que no sé por donde partir, tampoco quiero extenderme mucho... las cosas han cambiado mucho, estoy por salir de la universidad (la próxima semana empiezo mi práctica) y mis niveles de ansiedad al respecto están bastante altos. Me da miedo no cumplir, aproximarme al "mundo laboral" y no tener puta idea de qué hacer. No quiero que el miedo me paralice y obviamente no voy a dejar que lo haga, pero no puedo renegar de la ansiedad que tengo. Pronto empezaré una nueva etapa para la cual me sigo sintiendo muy chica. ¿23 años no es muy poco tiempo como para empezar a verlas por ti misma? No, la verdad es que no... pero puta, estoy segura de que costará hacer el cambio. 

Prometo a mi misma ser más constante en este espacio, darme el tiempo de escribir(me) y botar las cosas que he estado acumulando, antes de volverme loca (tampoco es que pasen puras cosas terribles en la vida, pero se entiende).

Cambio y fuera, kkkkjjjj.

domingo, 26 de octubre de 2014

de cómo la Patagonia es maravillosa y extraño a mi Fabián

He vuelto de un viaje que estoy segura de que no voy a olvidar. La Patagonia chilena es maravillosa, y gracias a mi mamá (que siempre se saca la mierda por nosotrxs), pude conocerla. Los viajes en avión no son lo mío en todo caso, no me gusta el mareo excesivo que siento cada vez que hay turbulencias y la ansiedad que me produce escuchar cualquier ruido, lo que me lleva automáticamente a pensar que el avión está a punto de caerse. De todos modos me gusta el ritual que hay en los viajes, el papeleo absurdo, el dejar las maletas, el esperar comiendo algo rico, el llegar a un lugar nuevo y ver todas las cosas con ojos de niñx. Viajamos harto rato (porque para llegar a Puerto Tranquilo hay que viajar en auto unas tres horas aproximadamente desde Balmaceda, el pueblito donde queda al aeropuerto). Sin embargo, el viaje fue maravilloso. Paisajes sacados de sueños, mucho verde, muchos laguitos hermosos, muchos animalitos, mucha nieve desparramada por ahí. Nuestra primera parada fue en Cerro Castillo, un pueblito pequeñito con casitas humildes y una plaza preciosa, donde hay una escultura en madera de un "gaucho" que te ofrece un mate, junto a su perro. Comimos un churrasco patagónico en el restaurant de un señor muy amable, que nos conversó mucho de la región, de cómo los empresarios habían comprado casi todo, cometiendo varias injusticias y dejando un poco la cagá, por lo que él tenía toda su esperanza depositada en "las nuevas generaciones", las cuales esperaba hicieran algo al respecto. Después de una amena conversación seguimos viajando a Puerto Tranquilo. Cuando llegamos, dejamos nuestras cosas en la residencial de la Señora Manda (sí, Manda, no Amanda) y partimos a las catedrales de mármol en un bote conducido por Camilo, un guía muy simpático. A esas alturas del día ya habíamos viajado por cielo, "mar" (lago) y tierra.

Las catedrales son maravillosas, creo que pocas veces en mi vida he visto cosas tan lindas como esa. Lo cuatico es imaginarse que todas esas formas y colores hermosos son el resultado de millones de años de erosión al mármol. Según Camilo, eso comenzó a ocurrir por ahí por la era glacial. Muuuuuuchísimo tiempo. En fin, estaba fascinada. Me encantan los paisajes, me encanta ver cosas que sé que tienen un valor enorme, que son majestuosas por sí solas. Y las catedrales lo son totalmente. Los colores del agua y su transparencia hacían que el espectáculo fuera aún más impresionante. Además, ver la felicidad de mi mamá al vernos a mi y a mi hermano disfrutar de algo que a ella también la había maravillado, fue abrumadoramente placentero. Ver a mi mamá así es bastante difícil, por lo que su continua sonrisa me hacía disfrutar aún más todo lo que estaba viendo. Eso si, siempre pensaba en compartir todo lo que estaba viendo con el Fabián, en volver con él a ese lugar tan hermoso y vivirlo juntos (estaba doblemente presente en mi mente a causa de su distancia, está a muchísimos kilómetros de mi, compitiendo en Paraguay).

Al día siguiente fuimos al campo del jefe de mi mamá, del cual ella está encargada de administrar y afinar algunos detalles. Habían caballos, vacas, pollitos, perritos amistosos, gatitos juguetones, muchos animalitos, lo cual fue muy entretenido. Me vi a mi misma muchas veces jugando con mi hermano, recorriendo como una niña, maravillada por todo y sacando muchas fotos (efecto reforzado por el hecho de estar en la Patagonia, ya que siempre actúo de una forma estúpidamente inmadura para mi edad cuando estoy con el Rómulo). Todo había sido maravilloso hasta ahora. Y lo seguiría siendo. Más tarde fuimos a la convergencia del Río Baker y el Río Neff, que queda a una hora más o menos de Tranquilo. Es un lugar maravilloso, el agua corre tan fuerte e intensamente que llega a asustarte la fuerza de la naturaleza, es abrumador y hermoso. Estuvimos un buen rato sacando fotos y pegados mirando el agua caer con tanta fuerza que saltaba a todas partes. Fue perfecto. Después nos devolvimos, pasando en el camino por otros lagos y paisajes igual de maravillosos que el anterior, con aguas clarísimas llenas de salmoncitos pequeños y colores diferentes. Ese día llegamos cansadísimos y nos dormimos muy temprano para iniciar el día siguiente a primera hora de la mañana. 

Nos esperaba uno espectáculo que no quise ver (cómo castraban a los toros) pero que reemplacé por más paseos por el campo del jefe de mi mamá, admirando a los animalitos y persiguiendo a los pequeños pollitos que habíamos encontrado con mi hermano el día anterior, mientras se preparaba el asado al palo típico de la región, lo cual todos estábamos esperando. Había un montón de comida y de gente, muchos "gauchos" que estuvieron toda la mañana trabajando y que ahora cortaban la carne con sus propios cuchillos, que llevaban guardados en sus cinturas, adosados a un cinturón de cuero que venía perfecto con su boina, típica también de la zona. Debo decir que la gente de allá no es muy afable, a diferencia del imaginario colectivo presente en las mentes de los santiaguinos de que toda la gente del sur de Chile es gordita y amable. Los climas extremos producen lo contrario, creo yo. De todos modos, son simpáticos, y si los sabes tratar, inmensamente amables (como toda la gente que nos atendió en nuestro viaje). Además, saludan a todo el mundo. Es brigido, un completo desconocido te saluda igual en la entrada del negocio (tiene sentido allá, que todos se conocen). Después de aquel contundente asado nos fuimos a la residencial a descansar un poco después de haber comido tanto, sólo para despertar con otra invitación que le hicieron a mi mamá a otro asado (esta vez trucha y salmón), por parte de un amigo muy querido. Fuimos a su casita, donde recibía a turistas que iban a dar paseos a las catedrales de mármol o querían andar en kayak por el lago. Era un lugar muy pacífico, pequeñito y bonito, con botecitos y todos los implementos necesarios. Conocimos a "Solito", un perrito muy juguetón que se tiraba al lago y nadaba como nunca había visto a un perro nadar. Mi hermano tiraba piedras al lago para hacer "sapitos" y ahí partía Solito, zambulléndose en la fría agua del lago. Era algo muy tierno de ver. Para variar, comimos mucho, conversamos harto y lo pasamos muy bien (aunque nuestras ropas ya estaban impregnadas de humo y el frío era intenso). Ese día también nos acostamos temprano, sin antes comprar algunas cervezas para traerle al Fabián... el sur había sido más agotador de lo que había pensado.

Y así fue como llegamos al final del viaje. Hoy en la mañana temprano, a eso de las 7.30, emprendimos el viaje a Balmaceda, en el cual me enfermé del estómago y dejé algunos recuerdos en la región de Aysén (jijiji), algo que se ha vuelto casi una tradición en mis viajes (en Perú pasó lo mismo). Después de varias horas de viaje llegamos, bastante atrasados, a tomar el vuelo. Alcanzamos justito, lo logramos a duras penas. Llegamos a la ciudad de Puerto Montt a cambiar de avión, donde compramos más recuerdos y tomamos el vuelo a Santiago, el cual me trajo de vuelta a mi hogar, a ver a mi papá y mi Petit, a los cuales ya empezaba a extrañar harto.

Ahora estoy escribiendo esto con tranquilidad y escuchando un disco de antaño de Linkin Park, a pesar de que tengo unas guías mirándome desde el otro extremo de mi escritorio. Hay prueba el martes. Sin embargo, no puedo dejar de pensar en que mañana vuelve mi Fabito, tengo tantas, pero tantas ganas de verlo. Este viaje estuvo teñido por su recuerdo, pensaba todo el tiempo en él, revisaba varias veces al día el teléfono para saber como le había ido ese día y poder leerlo, aunque fuera un ratito. Mañana por fin nos volvemos a encontrar. Yo creo que él tiene razón y no estamos hechos para estar separados. Ya ha pasado mucho rato.

En fin, cambio y fuera :)


domingo, 21 de septiembre de 2014

"Tú eres más fuerte que esto..."

Insisto, mi relación con este blog es muy intermitente. La culpa la tiene la vida en general, pero en especial la universidad. Si ella (y yo misma también) no hubiésemos reducido el tiempo que paso sentada frente a la pantalla de mi notebook, sería distinto. Pero debo recordarme a mi misma que este blog es algo que necesito y me ayuda bastante. 

Hoy me siento diferente. Tuve un sueño diferente que me hizo despertar bastante asustada y con la ansiedad más viva que nunca. Lo controlo, no me dejo llevar por ese potencial "macabro" que tienen todas las cosas cuando ando ansiosa, pero el sueño de hoy fue muy distinto. Si, me morí de miedo y no quiero entrar en detalles, porque lo importante está en lo significó el sueño en sí, no en sus detalles (que, insisto, me asustaron bastante). Fue como si mi inconsciente quisiera recordarme que no estoy loca, que no hay nada que temer, que yo soy más fuerte que todos esos pensamientos angustiosos y ansiosos que a veces recorren mi cabeza. De hecho, una voz me lo decía constantemente mientras soñaba. Mi pololo me lo digo, en un principio no le di esa interpretación, pero después de un par de horas despierta las cosas comenzaron a tomar más sentido. Creo que el miedo nunca me ha frenado, pero vivir con miedo no hacer bien. Hay situaciones en la vida que uno no puede manejar, pero no por eso te vas a quedar sentado sin hacer nada.

No sé como más describir lo que siento hoy. Además, quiero salir. Hace un lindo día afuera y mi perrito me está esperando para salir a correr, estirar las piernas y hacer nuevos amigos. Hay cosas tan pequeñas (como él) que me emocionan demasiado.

Cambio y fuera.

lunes, 24 de febrero de 2014

De como terminé de leer "Tokio Blues"


Lo terminé. Me costó más que la mierda pero lo logré. Este libro lo tenía ahí, a la espera de ser leído desde el año 2011 o 2012, no recuerdo bien, pero me lo trajo mi querido padre de un viaje que hizo a Argentina (allá los libros no tiene iva como acá, así que hay que aprovechar). Lo había empezado el 2012 y lo dejé de lado por una serie de eventos desafortunados, pero este verano me decidí a terminarlo a como diera lugar. Y lo hice. Y debo decir que no fue de mi total agrado. Sí, sé que este libro fue un best seller en Japón, que Murakami-san es un gran escritor y muy connotado tanto en su país como en el mundo, pero a ratos me costaba mucho leerlo y hasta me aburría, además me producía una sensación de angustia cada vez que lo leía. Era algo soportable, claro, sino no lo hubiese terminado. Quizás esa sensación era producto de los temas que toca el libro y que, en general, la forma de narrar los hechos era bien nostálgica. Habían muchas muertes, muchos sucesos que marcaron la vida de varios personajes de forma bastante negativa, Watanabe-san es bastante estoico ante la vida y su "pasividad" a veces me molestaba, su forma de "no-vivir" me era extraña y a ratos molesta, pero creo que, en el fondo, eso mismo era lo que buscaba el autor. Transmitir lo que era la vida para Watanabe-san. Quizás me estoy yendo en la mansa volá, pero creo que es un libro digno pegarse esa volá. De todos modos, debo decir que el final me gustó bastante. Daba lugar a imaginarse cómo seguiría la historia, ajustándose a como uno querría que las cosas evolucionaran. No voy a hacer muchos spoilers por si alguien lee esta entrada y tiene el interés de leer el libro o ya lo está haciendo. Bueno, en fin. A pesar de que me costó mucho leerlo, me aburría y me producía angustia a ratos, lo disfruté, pero no lo suficiente. Creo que terminé de leerlo más por la ansiedad de saber en qué terminaría que por cualquier otra razón. En fin. No creo que vuelva a leer a Murakami-san. No me gusta tanta nostalgia en los libros. Aunque bueno, si hablamos de la nostalgia de García Marquez (que a mi parecer se evidencia un poco en mi libro favorito de todos los tiempos: "Cien años de soledad"), ahí es otra cosa, porque él es un grande. Me disculparán los fans de Murakami-san, la crítica experta en novelas, pero creo que va a costar que le otra oportunidad a este autor. Tengo otro libro ahí esperando, no recuerdo el nombre y me da pereza pararme para ver cómo se llama, pero algo de un pájaro. Es muy largo y, si es verdad que los libros de Murakami-san son todos bastante parecidos, creo que pasaré.

Me gustó esto de escribir sobre lo que leo. Me parece un giro interesante en este blog, así que seguramente lo seguiré haciendo. 

PD: Igual me dispongo a ver la película ahora, quiero ver qué tal la actuación.

Cambio y fuera, kkkkkkjjjjjj.

domingo, 16 de febrero de 2014

Catorce de Febrero y otras cosas

No pienso en el catorce de febrero como una fecha importante y que deba celebrarse... es más, considero que es una fecha que se inventó para que la gente consuma más, pero con un pretexto bueno. De todos modos, para una persona como yo, es medio raro ver a tantas parejas por la calle. Primero porque parecen multiplicarse en estas fechas, segundo porque terminé hace poco y me he sentido bastante sola este último tiempo. Argh, si sé que es cuento repetido en este blog... pero ¿qué puedo hacer ante esas emociones? Me siento más sola que un dedo, y típico que una en esas situaciones una se pone a pensar que nunca va a encontrar a alguien, que todo será muy miserable, etc. y es bastante complicado sacar esos pensamientos de la cabeza cuando tienes una mamá que te pregunta bastante seguido: "¿Y cuando vas a tener un pololo?", "¿Y no tienes ningún pinche por ahí?", "¿No te gusta nadie?", "¿Por qué terminaste con x? Si era super tierno", etc. No puedo evitar, ante esos comentarios, pensar en que quizás debería volver con él, en que hay que conformarse, en que no puedo seguir estando sola, etc. Y en realidad me gusta estar sola en cierto sentido, porque tengo mucho tiempo para entrenar, para salir con mis amigos, para hacer nada, para estudiar cuando sea necesario, etc. Sin embargo existe una parte de mi que si quiere esas tonteras de las relaciones de pareja, que si quiere estar con alguien, que ya está aburrida de que las cosas no resulten. Ya llevo como tres o cuatro relaciones frustradas... y estar escribiendo sobre esto me hace sentir una amargada culiá. De todos modos quería plasmar lo frustrada que me siento y dejar constancia de lo mamona que estoy, de que quiero estar con alguien y que las cosas resulten, no seguir siendo la segunda opción, la "patas negras", o cualquier otra derivación, porque no me merezco eso. Ni yo ni nadie.

sábado, 11 de enero de 2014

Extrañar

Si escribiera las cosas que me pasan en facebook, sin duda hubiese escrito esto.

Hace tiempo no me daba el tiempo de escribir acá. Mi presencia en este blog es super intermitente.

Comenzó el 2014. No quiero detenerme a hacer revisiones del 2013, porque me parece que fue lo suficientemente bueno como para darle más vueltas. Buenas notas, excelentes amigos, metas cumplidas, excelente pareja... ¿qué más voy a pedir? Estoy contenta con todo y con muchas ganas de cumplir mis metas este año. Sin embargo, terminé con mi pareja. 

Creo que es necesario dedicarle unas líneas a todo lo fue y lo que fuimos, porque la verdad es que lo extraño más que la mierda. A pesar de que fue todo super caótico, a mi parecer, pude sentir realmente preocupación y cariño (algo que hace muchísimo tiempo no sentía). Los problemas me ganaron, las conversaciones densas y otros factores hicieron que tomara la decisión de no seguir con eso. Sin embargo, ahora estoy entre que me arrepiento y que no. Puta que es cuatico extrañar a alguien, hace mucho tiempo no lo hacía... pero el extrañar de verdad, con ese poco con el miedo de volver a estar "sola" (uno nunca está solo verdaderamente, es sólo que no tiene el tipo de compañía que querría en ese momento), el extrañar cosas mundanas como estar en la pasta toda la tarde, escuchando música de youtube. No sé si habrá sido la mejor decisión... pero ya la tomé. Y quiero dejar pasar un par de días más, para ver si de verdad me estoy arrepintiendo o no. Es más difícil que la cresta, la dura que sí.

Y solo quería decir eso. Lo quiero mucho, ni cagando no dejaba constancia de eso acá. 

domingo, 1 de septiembre de 2013

VIVO FELIZ

Estoy tratando de cambiar, estoy haciendo todo mi esfuerzo por dejar mis miedos de lado y salir adelante. Voy a avanzar a pesar del miedo a algunas cosas y voy a disfrutar de mi vida. Se me ha hecho difícil, pero lo difícil, dicen por ahí, es lo que más se disfruta cuando se consigue. Estoy transformando mi vida, estoy disfrutando de las cosas pequeñas que esta tiene y estoy agradecida de lo mucho que tengo. Estoy disfrutando que mi hermano venga a molestarme y hacerme caras cuando estoy estudiando, se ponga un gorro ridículo que encontré entre las cosas que habían en mi closet y se ponga a hacer bailes estúpidos. Estoy agradecida por tener a mis padres junto a mi y que a pesar de que pueden no ser de piel y que estén un poco agobiados por los problemas económicos, siguen estando para mi y para mi hermano y nos entregan todo su amor a través de pequeños gestos, como el asado alemán que mi mamá hizo por solo porque yo se lo pedí y le quedó más bueno que la cresta. Estoy feliz porque tengo amigos en la universidad, amigos que en algún momento de mi vida fue difícil tener, pero que ahora están conmigo. Amigos que me quieren, que estudian conmigo, que me ayudan, que me saludan, que tiran la talla conmigo, con los que puedo ir a tomarme unas chelitas después de las solemnes o que me invitan un cinammon roll para chanchear un rato. Amigos con los que voy a cafés shuer locos y disfruto de una linda tarde, con los que puedo bailar, con los que puedo reírme, con los que comparto ideales y construyo un proyecto de país en miras a un bien común, amigos que me aman a pesar de muchas cosas. Estoy feliz por tenerlos.

Estoy feliz por tener a mis abuelitos a pesar de su edad, estoy feliz por los libritos lindos que mi abuelito me ha regalado, por los almuerzos deliciosos con los que nos deleita mi abuelita cada vez que vamos a su casa, por los cumpleaños y navidades que pasamos juntos y que seguiremos pasando. Estoy feliz por el amor que me dan, por tenerlos conmigo siempre.

Tengo tantas cosas que agradecer y tantas cosas que pueden sacar una sonrisa de mi boca. Sonrío porque en verdad quiero cambiar mi vida, estoy cambiando mis hábitos, estoy cambiado mis actitudes, estoy sintiendo más, estoy entregando más amor, estoy queriéndome por quien soy que por quien quise ser alguna vez, estoy dando lo mejor de mi a quienes lo quieran, estoy disfrutando de mi hermosa carrera, estoy dejando de lado los miedos que todos tenemos en esta vida y que aveces sentimos que nos iban a comer vivos, pero que ahora estamos venciendo que fuerza y perseverancia. En algunos momento es difícil creer que el poder para transformar nuestras vidas está en nuestras manos, que la fuerza que necesitamos pasa salir adelante está dentro de nosotros, pero debemos tener la certeza de que es así. Debemos amarnos, debemos darnos fuerzas, debemos salir adelante a pesar de todo. Eso estoy haciendo, aunque a veces me cueste, pero eso estoy haciendo. Estoy siendo positiva, estoy evitando los "no", la negatividad, estoy evitando dejarme llevar por pensamiento como que me estoy volviendo loca o estupideces como esas. Todos tenemos cosas que enfrentar, cosas que a veces parece que nos iban a paralizar pero siempre seremos más fuertes, para salir adelante. 

Estoy haciendo cosas que me gustan, estoy practicando deporte, estoy siendo más cuidadosa con mis palabras y poniendo más cariño y comprensión en ellas, estoy queriéndome a mi misma también, con mi peso, con mis brazos, mis piernas gorditas, mi ceja partida, mis lentes que me hacen ver ñoña. Me quiero a mi misma, tengo una chispa que nadie más va a tener, que no van a encontrar en nadie más, estoy "brillando como una luciérnaga", como leí en un blog de por ahí que me ha servido mucho.

Y también acepto si necesito ayuda, también acepto si quiero llorar, me acepto a mi misma. Nadie es perfecto y tenemos que dejar de lado esa idea de la perfección capitalista. Disfrutemos lo somos y chao!
Es un proceso difícil, un proceso que estoy emprendiendo y estoy feliz de hacerlo. Si bien a veces el pecho aún se me aprieta y me desespero, los sentimientos buenos y la alegría prevalecen. Mi vida la hago yo misma, las cosas que quiero que estén en ella yo las elijo y punto. Estoy dejando de lado eso de mirar siempre lo que los demás tienen y querer tenerlo, porque estoy siendo feliz con lo que tengo. Mi familia, mis amigos, mis viajes, mi experiencias, mis amores, TODO.

Estoy empezando de nuevo, más feliz y radiante que nunca... estoy sacando las cosas malas de mi para disfrutarme y disfrutar todo al máximo! Tengo 20 años (próximos a agregar un dígito más), de los cuales estoy agradecida y aprovecharé junto con las cosas maravillosas de mi vida.

GO CATALINA! ESTÁS CAMBIANDO Y ES SIEMPRE PARA MEJOR!

sábado, 3 de agosto de 2013

Quizás

Hola, soy yo. Si, yo. Catalina. Quizás no soy lo suficientemente excepcional, pero aquí estoy... una vez más. Quizás no estoy todo el día encerrada estudiando, pero me gusta salir a intoxicarme con el mundo exterior de vez en cuando. Quizás en estos momentos de mi vida esté triste por estar experimentando un "me gustas" no correspondido, pero sigo mi vida normalmente y sonrío como si los recuerdos de ese "me gustas" no correspondido no estuvieran pasando constantemente por mi cabeza. Quizás he estado actuando extraño este último tiempo y haya preferido estar más en mi casa que salir con mis amigos, pero es porque me he sentido extraña y prefiero alejarme de las personas que quiero para no contagiarlas de mi sensación de extrañeza. Quizás soy muy buena para pasarme rollos, pero es parte de mi. Quizás todavía guardo un atisbo de esperanza que consiste en que las cosas den un vuelco de 180° y que en verdad haya logrado hacer crecer las mismas emociones que crecieron en mi en la otra persona en cuestión. Quizás la inseguridad respecto a mi misma y a mis actos esté a la orden del día en estas últimas semanas, pero creo que es un curso normal a seguir cuando pasan cosas como estas. Quizás me dio una crisis de pánico el año pasado, pero he mejorado bastante y he sabido llevar las cosas muy bien, sin dar paso a esos miedos absurdos que antes me acosaban. Quizás tengo cicatrices en los brazos que dudo que se puedan borrar, pero no son más que un recordatorio de lo mucho que he crecido y madurado y de lo bien que se llevar mis problemas. Quizás soy llorona, pero estoy muy consciente de que todos tenemos problemas y que no soy la única que está cabizbaja porque el niño que le gusta no la pesca ni aunque los planetas se alineen. Quizás no soy la única que está sola (hablando en términos amorosos), pero si tengo ganas de recibir ese tipo de cariño de alguien más. Quizás si haya alguien que quiera darme ese cariño y que parece quererme, pero no puedo obviar mis emociones respecto a alguien más y prefiero mantenerme fiel a ellas hasta que desaparezcan. Quizás soy muy exigente conmigo misma, pero es algo que no puedo evitar desde que me di cuenta de que si puedo ser la mejor en algo. Quizás aún no puedo tener una relación amena con mi cuerpo y mi apariencia física, pero todos los días lucho por sacar de mi mente los estereotipos que el capitalismo puso en mi cabeza y comenzar a aceptarme y amarme tal como soy. Quizás paso muy desapercibida, sin embargo a veces me gusta llamar un poco la atención. Quizás esté repitiendo mucho la palabra "quizás", pero me gusta el curso que está llevando esta entrada. Quizás he tenido malas experiencias, pero lo aprendido en estas hace que no me arrepienta ni un poquito de haberlas vivido (bueno, de una en particular si me arrepiento, un poco). Quizás tengo unas ganas estúpidas de hablarle y lograr que lo intentemos de nuevo. Quizás cada vez que hablo con alguien respecto al tema lo hago para encontrar ese empujoncito para ir y hablarle de nuevo. Quizás no lo he encontrado y por eso no lo he hecho. Quizás me muestro insegura, pero soy muy consciente de la situación. Quizás hablo con sus cercanos, pero por son también mis cercanos. Quizás estoy hablando mucho respecto a él, pero no me importa porque necesito hacerlo. Quizás debería preocuparme al respecto, pero qué importa si nadie lee estas entradas. Quizás la única que las lee soy yo, en los momentos en que quiero recordar lo que fui y lo pensé en algún momento, o simplemente lo mal que he escribía. Quizás escucho una y otra vez la misma canción, pero es porque de verdad me gusta. Quizás debería estar haciendo cosas. Quizás debería dejar de escribir esta entrada. Quizás solo resta decir que necesita hacer esto. Quizás cabe agregar que esta es mi frase favorita de los últimos días "Ayudemoslo en su simetría, quiéreme como te quiero, sé que lo valdría".

lunes, 29 de julio de 2013

Platina

No le importa nada y lo hace bien
todo lo que quiere lo puede tener

No le importa nada y lo hace bien
todo lo que quiere lo puede tener

No quieres lo que ya tienes
no quieres lo que ya tienes

No me das lo que te sobra
no me das lo que te sobra







Gepe supo poner en una canción lo que yo pienso de algunas personas (una, para ser más específica), weña.

domingo, 21 de julio de 2013

Soltera Again...

Series como "Soltera otra vez" te lavan el cerebro. Sí, así es. Te muestran un amor romántico donde, después de miles de problemas, las cosas se vuelven color de rosas y llega el príncipe azul para estar contigo toda tu vida (en monogamia, claro está), teniendo hijos hermosos y viviendo un vida feliz en un sistema capitalista que "diseñó" ese tipo de amor para hacerlo absolutamente funcional a sí mismo. Él que venga a intentar decirme que la monogamia no es funcional al sistema, que se calle porque no lo voy a escuchar (mentira, soy abierta a las discusiones pero quería exagerar). 
Bueno, pero... ¿a qué voy con esto? A que a pesar de que soy muy consciente de los estragos que producen esta y otras cosas en mi cabeza cuando se trata de relaciones, no puedo evitar encontrarme a misma deseando que las cosas den un giro inesperado, que llegue la persona en cuestión, me diga: "Me equivoqué", nos demos un beso (si estamos juntos físicamente hablando, claro) y todo salga a la perfección. Si, muchas veces me he encontrado a mi misma, media dormida y media despierta, deseando que otra persona me quiera y me corresponda, deseando que las cosas hubiesen dado otro giro, deseando cambiar los sentimientos de otra persona. ¿Qué pretendo? ¿Acaso creo que con la "fuerza de mis pensamientos" voy a lograr que la persona en cuestión cambie sus sentimientos por mí? ¿Acaso creo que voy a lograr que los planetas se alineen y todo salga como yo quiero? Si, la verdad es que por una milésima de segundo (o un poquito más) lo creo. Lo creo enserio. Y después vuelvo a mis cabales, vuelvo a darme cuenta de que no porque una persona te haya dicho que cree que va a pasar x cosa, eso vaya a pasar de verdad.
La verdad es que a ratos me siento abrumada por estas ganas de querer estar con alguien (para no decir nombres, porque en verdad quiero estar con él) y de lo sola que me siento en cuanto a relaciones amorosas. Creo que he sido paciente. Sí, considero que todo llega a su tiempo, pero debo admitir que estoy un poco aburrida de esperar.

No sé... hay muchas cosas que me han cambiado el panorama demasiado en muy poco tiempo. Como el hecho de que el único amigo con quien sentía que de verdad iba a poder conservar una amistad sin que él gustase de mi ni viceversa, resultó convertirse en una mera ilusión hace un par de días. ¿Uno da lo que recibe? ¿Tiene razón, una vez más, Jorge Drexler?

Esto ya perdió toda coherencia, no quiero dársela tampoco. Prefiero ir a dormir y esperar que los días pasen rápido, para que llegue el momento en que las cosas resulte como yo quiero. Así, bien egoísta.

PUTA QUE ANDO EMO POR LA CHUCHA!!!!!!

lunes, 15 de julio de 2013

Deja que el tiempo cure...

¿Por qué recurro a este blog cada vez que me pasan cosas realmente penca? Debería comenzar a hacer el sano ejercicio de escribir respecto a cosas buenas también, no puedo tener tan botado este pequeño pedazo de mi (aaah, le di color).

Bueno... SHIT HAPPENS... but I'm kinda sick of shit happening all the time. En verdad pensé que esta vez la hacía, que esta vez había conocido a alguien con quien poder "ilusionarme" hasta el punto más sano posible sin estar asustada porque me fueran a mandar a la mierda de nuevo, me fueran a pegar o hacer cualquier otra cosa que ya he vivido antes... pero loco, me equivoqué. Sí, una vez más y para colmo de los colmos de Catalina Otárola, la cagué de nuevo. Bueno, no digamos que la cagué porque eso es ser bien injusta conmigo misma, digamos que saqué conclusiones apresuradas, me dejé llevar (como cualquier en mi lugar lo hubiese hecho, enserio) y resultó ser lo que menos esperaba. Resultó ser una "confusión" y un "te veo más como una amiga" ¿Que mierda es eso? Estoy segura de que cualquiera en mi lugar quedaría igual de perplejo ante la situación, ya que si una persona te dedica tiempo, te pide que se junten, te acompaña a hacer tus cosas, te dice cosas lindas, te trata de forma tierna, etc. es porque deben haber, por lo menos, sentimientos involucrados. No se confunde amistad con gustar, uno siempre siente la diferencia... y justamente el sentir es la diferencia en sí misma, porque no sientes igual. Bueno, de todas formas no puedo pretender que todas las personas sepan lo que pasa dentro de sí mismas y tengan la misma claridad que yo he logrado conseguir (después de mucho tiempo, claro está). Sé que debo estar tranquila, por mucho que me cueste estarlo, no voy a cesar en intentarlo. Di lo mejor de mi, actué guiándome netamente por mis sentimientos. Yo hace tiempo sabía que me gustaba el sujeto en cuestión, por lo que en el momento en que se presentó la oportunidad de empezar algo, dejé que mis emociones tomaran las riendas de mis acciones y mandé a la mierda la lógica (jeje) y la "racionalidad". Lo hice, después de mucho tiempo. El resultado no fue el mejor, pero bueno... como dice Jorge Drexler, hay que amar más la trama que el desenlace. Es decir, fue lindo mientras duró. Lógicamente, me da pena que la inmadurez de otra persona en cuanto a su conocimiento de si mismo y sus sentimientos (porque, let's face it, eso es inmadurez propiamente tal) haya hecho que todo diera un curso inesperado, pero por lo menos fui sincera con mis emociones y le di una oportunidad a algo que quizás, hace un par de meses atrás, me hubiese dejado mucho peor.  
Me es difícil dejar de lado los pensamientos como: "¿Por qué me pasan estas cosas a mi?" o "¿Por qué yo de nuevo si no le he hecho nada a nadie? Sin embargo, no voy a caer en la lógica de culparme por cosas externas a mi, yo no tengo nada que ver con lo que pase dentro de su persona y yo no provoqué nada de esto, fue algo suyo. No me voy a permitir caer en la misma lógica que hizo que me fuera a la mierda por tanto tiempo, no voy a volver a eso. Quiero mantenerme positiva, dí lo mejor de mi y aunque no lo supo aprovechar o se vio abrumado ante la magnificencia de mi persona (es mi teoría al respecto, jaja), i must stay calm because nothing about him and his feelings has something to do with me.

En fin, mantendré la calma y veré el lado positivo de las cosas. Por todo pasa por algo y siempre es para mejor. Quizás perdí algo, pero otras puertas siempre se abren.

Estoy escribiendo particularmente lindo hoy, que orgullosa me siento de mi misma (?).

Cambio y fuera, jjjjjkkk.

domingo, 24 de marzo de 2013

Comidaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa

Es sabido por todos mis amigos y gente cercana que me gusta la música coreana, me gustan las soshis, me gusta verlas bailar, me gusta ver lo lindas que son, me gusta ver los programas en lo que salen, me gustan ver que a pesar de que son grupos prefabricados, hay algunos que de verdad tienen talento. En fin, me gustan mucho. Sin embargo, el estar expuesta a tanta perfección a diario al final termina trayendo uno que otro problema, y sobretodo cuando se trata de la comida y del peso. Este último tiempo he estado yendo al gimnasio, es entretenido y descubrí que de verdad me gusta hacer ejercicio... aunque con el ejercicio vino toda la preocupación por lo que estoy comiendo, porque estoy muy gorda, etc. Y es estúpidamente molesto. Yo siempre he sido muy buena para comer, es algo que disfruto mucho y en el momento en que estoy comiendo algo, no pienso en las calorías ni esas mierdas. Todo viene después, cuando me levanto en la mañana y lo primero que hago es verme al espejo y ver si estoy más gorda, si estoy más flaca o si sigo igual. Si bien trato de comer sano siempre, hay muchas veces en que me he privado de ciertas cosas por miedo a engordar un poquito más. La verdad es que no lo escribiría si no se hubiese vuelto una hueá obsesiva  pero tampoco estoy comparándome con las personas que sufren de anorexia o algún otro trastorno, porque esa volá si que es cuatica y grave. Y yo la verdad es que le hecho toda la culpa a las coreanas, a los estereotipos de belleza, al modelo de mujer que existe y que en todas partes nos exigen que tenemos que llegar a ser. Creo que en este sistema y en esta época es tan difícil aceptarse a si mismo cuando tienes miles de modelos que deberías seguir, tallas que deberías poder usar, ropa que debería quedarte bien, etc. He pensado mucho al respecto y estoy tratando, con todas mis fuerzas, que la comida no sea un tema tan importante en mi vida. Si bien no soy anorexica y estoy lejos de serlo, es molesto estar preocupándose de ese tipo de cosas y creo que podría concentrar toda esa atención y esfuerzo en mi carrera o en otras cosas que me gusten, pero no en no comer. En fin, estoy hablando puras hueas.

En otro ámbito, he estado super enferma y se podría decir que la universidad ya empezó en todo su resplandor. El próximo miércoles tengo control de Microeconomía y a mi aún me cuesta adecuarme al ritmo universitario. Es que mis vacaciones fueron tan largas que se hicieron inherentes a mi (?) En estos momentos de verdad admiro a todos estos geniesillos que pueden pasar todo un día estudiando, porque yo no me encuentro en condiciones para aquello... por ahora.

Una entrada absurda, cambio y fuera.

domingo, 10 de marzo de 2013

De como me confundo y vuelvo a la universidad.

Si hay algo que me molesta en esta vida son las cosas confusas o que me cuesta entender. Bueno, siempre nos vamos a enfrentar a ese tipo de situaciones o cosas en la vida, pero puta que me desesperan. Sobretodo cuando se trata de relaciones con otras personas, porque es estupidamente molesto recibir señales confusas, no saber como actuar, no saber si tirarte o no, no saber si ya es momento de decir "ya era la hueá, shao" o seguir adelante. En fin, soy terrible lagi pa' mis hueás y lo que menos necesito en estos momento es otra persona igual de lagi que yo... aunque me atraiga mucho. Puta hueón, esto me hace recordar que el otro día en la micro iba pensando en que siempre suele gustarme/atraerme alguien y que soy terrible pelá. Bueno, en realidad no... porque no ando comiéndome a todo el gil que se me pasa por delante, pero siempre alguien está quitándome más de algún pensamiento. No quiero que me guste nadie nunca más, corta.

En otras noticias acerca de mi pequeño ser, estuve unos cuantos días en la playa, sumergiéndome a mi misma en la pasta máxima, comiendo y tomando a no poder más... fueron unos días maravillosos. Me di cuenta de lo mucho que me gusta compartir con otras personas, sentirme parte de algo que a lo mejor todavía no soy parte, pero por lo menos estaba dentro en ese momento. Cantar en un mini fogata tomando tropical o el simple hecho de cocinarle a mucha gente y que te dijeran que estaba muy rico, me llenaba de una felicidad muy bacan. Si, la pasé la zorra y espero volver a repetir una experiencia así muchas veces más, porque puta que fue entretenido. Sin embargo, las vacaciones ya están llegando a su fin y el día de entrar a clases se aproxima peligrosamente. La verdad es que no lo aborrezco tanto como pensaba, porque muy en el fondo igual tengo muchas ganas de ver a mis compañeros de nuevo, afianzar aún más los lazos que tenemos y conocer a los mechones. Algo me dice que este año será mucho más entretenido y que pasaré mucho más tiempo en la u del que pasé el año pasado, lo cual es preocupante considerando que habían días en que me iba a las 22.30 de la universidad porque me quedaba estudiando en la biblioteca.... pero se viene MÁS de eso, AAAAAAAAAAAAAAH. Quizás la Sociología no es lo mio, no.. en realidad lo que acabo de decir no es cierto. Eeeeeeeeeeeeen fin, tengo muchas expectativas positivas con este año y pretendo que sea un buen año universitario en muchos sentidos. Si algo no resulta no me voy a echar a morir y tendré especial cuidado en hacer las cosas que quiero y no sobre-estresarme demasiado, porque el año pasado tendí a hacer mucho eso y no resultó nada bien.

Ahora, hay que ir a escuchar música mientras juego tetris.

domingo, 24 de febrero de 2013

Baby you light up my world like nobody else (8)

Han sido días de pensar mucho mientras voy escuchando música en la micro o después de que me despierto y me quedo los diez minutos de rigor tirada en la cama. Creo que hay cosas que me han determinado mucho este tiempo y que siento que debo dejar ir, aunque me cueste. A veces me encuentro a mi misma teniendo esos pensamientos estúpidos de que me voy a volver loca, pensando en los miedos que tengo o sudando frío. No quiero decir que soy buena para pasarme rollos, porque es algo que de verdad quiero dejar de hacer. Pienso que estoy desperdiciando momentos valiosos. Tengo viente años, tengo toda una vida por delante como para estar preocupándome por cada detalle, por cada cosa que me pueda pasar. La verdad es que si, soy muy miedosa... pero a veces el miedo paraliza y la verdad es que ya no quiero que lo haga nunca más conmigo. Es un proceso difícil que estoy llevando de a poco, de verdad estoy intentando vivir mi vida de otra forma. No me voy a acostar con miedo, voy a disfrutar de un descanso, voy a dejar de pensar en todas las eventualidades que podrían pasar, etc. Creo que este es el tiempo que tengo que darme para mi misma, para que los miedos y el cariño de los demás dejen de determinarme como persona, para comenzar a creer un poco más en mi. Si, es difícil... y hay muchos hechos que me lo confirman. Uno de ellos es que el de que cada vez que me gusta alguien no creo que sea recíproco, empiezo a pasarme mil rollos de que no soy lo suficientemente buena, de que hice mal esto, de que hice mal aquello, de que a lo mejor soy muy hombre para mis cosas, de que a lo mejor sobrepasé los límites que ni si quiera están impuestos... y así sucesivamente. ¿Por qué dejar que esas cosas siguen paralizándome si solo quiero vivir? Quiero hacer y no pensar tanto en las consecuencias, hacerlo hasta el punto en que sea sano y no hasta el punto en que me cague de miedo. En fin, juro conmigo misma y con este blog en el que vomito todas mis palabras que voy a comenzar a pensar de otra forma por mucho que me cueste... juro conmigo misma que voy a cambiar.

Aaaaa~h. Es tan bueno poner tener un lugar donde escribir mis pensamientos. La existencia de este blog me saca una sonrisa y la verdad es que lo quiero harto.

Bueno, he salido harto estos días, he carreteado y tomado harto, la he pasado bien y he dormido poco (lo cual es malo). Ayer no dormí más de diez minutos, estaba muy incómoda sentada en un sillón y tenía apoyada la cabeza de la forma más incómoda del mundo. Así no se puede dormir más de diez minutos y lo único que queda es conversar y escuchar música hasta que sea hora de irse. Bueno, igual la pasé bien y ahora iré a recuperar mis horas de sueño perdidas.

CAMBIO Y FUERA.

PD1: El título es un trozo de una canción de One Direction, sí.
PD2: I think I definitely have a crush on him and just the fact that I'm admiting it makes me blush... but I guess it's true. AAAH.. I didn't want to admit it but he's way too cute and kind. Well, let's see how it gooooooooooooooes (8)

jueves, 7 de febrero de 2013

CONSHETUMADRE.

Gracias a mis amigas y a las conversaciones de horas en el Minga (nuestro bar ABC1 que nunca falla) pude darme cuenta de que estoy puro webiando y que esta "fijación" es puro ego y simplemente porque no me pescan ¿Por qué me costará tanto hacerme la difícil? Cada vez que lo hago me termina funcionando mi plan malévolo pero aún así me cuesta decir que no. Bueno, ya me quedó claro gracias a mi psicólogo que tengo un rollo bien grande (aparte del de la guata) para jugar mis cartas y decir/hacer lo que yo quiero en cualquier tipo de relación, pero juro que es algo que he tratado de sobrellevar este último tiempo. Puta la hueá, juro que lo haré la próxima vez. Juro que seguiré todos los consejos que me han dado y pondré cartas en el asunto. Juro que aunque me muera de vergüenza voy a jugar bien jugada la hueá y voy a hacer la hueá que me de la gana, porque si no lo hago la que va a terminar pa' la callampa voy a ser yo y sinceramente, no estoy dispuesta a pasar por la misma hueá de nuevo.

CATALINA OTÁROLA ARRIAGADA ATRÉVETE A HACER ALGUNA HUEÁ EN TU VIDA Y VO' DALE CONSHETUMADREEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE.

Antes de irme, he de decir que amo ver a mis amigas, aunque sea de vez en cuanto. Amo tomarme unos mojitos, unas caipirinhas o el trago de turno conversando de puras hueas, hasta de que nos da miedo que nos posea un demonio. Que maravillosa es una parte de copete y conversaciones, no la cambio por nada del mundo.

PD: Empecé a trabajar el sábado pasado y me jotean caleta, lo cual me conviene porque me tienen buena y me consiguieron una silla para poder sentarme. Son todos buena onda, cambio y fuera.